A lo largo de nuestra trayectoria en nuestro portal hemos recomendado a menudo la instalación de un Disco Duro SSD (unidades de estado sólido) para ganar rendimiento en tareas de escritorio o revitalizar equipos que se antojan un poco lentos en este tipo de tareas, pero nunca hemos hablado en profundidad sobre el tema. Y es que SSD es sinónimo de velocidad, una velocidad y rendimiento que muchos desconocen y que es capaz de revivir cualquier equipo, independientemente de sus especificaciones.

En este artículo vamos a tratar que nos puede ofrecer un disco duro SSD, ventajas, desventajas y nuestra opinión acerca de estos. Además, lo más importante, compararemos que nos ofrece un SSD y un HDD convencional.

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Diferencias entre un HDD convencional y un SSD

Los discos duros convencionales o HDD (Hard Disk Drive) se han instalado en equipos desde hace ya décadas, estos discos ‘graban los datos’ de forma mecánica a través de componentes magnéticos, esto implica que la velocidad de lectura y escritura sea limitada. Sin embargo, los SSD son bastante más rápidos que los HDD tradicionales, con velocidades de hasta 500 MB/s (frente a 100 MB/s máximos que ofrece un HDD de 7200 RPM). Esto implica que la velocidad de nuestro equipo se multiplique en muchos aspectos, desde velocidad para encender/apagar el equipo, hasta tareas de escritorio, programas ofimáticos, etc, consiguiendo una fluidez sin precedentes.

Además de esto hay que tener en cuenta que, la velocidad de acceso de los SSD es bastante más rápida, lo que permite que, a menor tiempo de acceso, mayor sea la fluidez de nuestro equipo (por ejemplo al abrir una carpeta o iniciar una aplicación).

Pero no todo es un camino de rosas, y es que los SSD también tienen algunas desventajas a tener en cuenta:

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Precio por Gigabyte: Rendimiento vs Almacenamiento

A la hora de comprar un SSD lo que siempre nos ‘echa para atrás’ es su precio por GB, ya que por el precio que encontramos un HDD de 1 TB tenemos su contraparte, un SSD de 120 GB, habiendo una diferencia muy significante en lo que a almacenamiento físico se refiere. Por tanto, si no puedes compatibilizar los dos, tendrás que ver cuales son tus intereses, rendimiento u almacenamiento que, al fin y al cabo, es el cometido principal de un Disco Duro.

Lo lógico es, sin duda, instalar nuestro sistema operativo en nuestro SSD, mientras que, tener como disco duro secundario, uno o varios HDD tradicionales para almacenar todos nuestros archivos, teniendo de esta manera el almacenamiento necesario a la par de un rendimiento y fluidez notable. Aunque esto dependerá de cada uno, y de sus necesidades, recordamos que un disco duro sólido de 1 TB ronda los 250 €.

Fiabilidad: Información NO permanente

Otro aspecto que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir un SSD es que, estos, al no ser mecánicos, necesitan energía para funcionar (obviamente), esto significa que, si estamos mucho tiempo sin utilizar un SSD puede provocar una perdida de datos. Esto no tiene por que ser algo malo, ya que estudios indican que un SSD puede estar perfectamente años sin funcionar y no perder datos, aunque todo dependerá de factores como la temperatura, exposición a agentes externos, etc.

Por otro lado, la empresa KoreLogic, especialista en seguridad informática, avisa a los consumidores de este tipo de discos realicen copias de seguridad de sus archivos de real importancia en medios tradicionales como los HDD ya que no hacerlo puede que estos datos no se recuperen nunca, algo muy destacable, sobre todo, en el sector empresarial.

Formatos de SSD: SATA, PCI-E y M.2

Una de las grandes diferencias de los SSD frente a los Discos duros tradicionales (HDD) es que su formato no tiene por que ser SATA, podemos encontrar este tipo de unidades en distintas versiones, aunque el precio varía en función de cada uno. Cabe destacar que la velocidad de estos influye en función de su formato, ya que los puertos SATA los limita, mientras que el puerto M.2, ofrece mayor banda ancha y menor cuello de botella.

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Lo cierto es que lo normal son los SSD en formato SATA, sobre todo para tareas estándares o gaming, los SSD M.2, sin embargo, pueden ser atractivos para equipos compactos, mientras que los PCI, los encontramos, sobre todo, como adaptadores de M.2 a PCI. Todo dependerá de las necesidades de cada usuario.

Los mejores SSD del mercado

Entrando en materia os dejamos los que actualmente son los SSD que recomendamos en función de tus necesidades y presupuesto, recordamos que tener un SSD no es incompatible con un disco duro tradicional, es más, debería de ser un complemento obligatorio en cualquier equipo.

SSD KingDian 120 GB

Sin duda uno de los SSD más atractivos para bolsillos ajustados, aunque se trata de una unidad China cuyo fabricante desconocemos, las opiniones de los usuarios de estos discos sólidos son muy positivas, y es que este SSD junto a una garantía Amazon de 2 años y un precio muy ajustado lo convierten en la opción más clara para todos aquellos que dudan a la hora de instalar uno.

KingDian 120 GB 240 GB 480 GB con 128 M caché SATAIII SSD de estado sólido S280 120GB

Cabe destacar que lo encontramos en distintas versiones: 60 GB, 120 GB, 240 GB y 480 GB, aunque sin duda la opción más atractiva es la de 120 GB, la cual encontramos por unos 37 euros en Amazon.

Kingston SSDNow UV400

El más recomendado en todos nuestros presupuestos, el Kingston SSDNow UV400 es sinónimo de calidad, nosotros tenemos uno de 240 GB y, sin duda, es todo un acierto. Su velocidad de lectura/escritura es diez veces más rápida que la de un Disco Duro de 7200 RPM, además incorpora un controlador Marvell de 4 canales, que posibilita impresionantes velocidades, tanto con datos comprimidos como no comprimidos. Dispone de un procesador optimizado para rendimiento y durabilidad.

Podemos encontrar en Amazon el Kingston SSDNow UV400 por 46 € el modelo de 120 GB, por 64 € el de 240 GB y por 110 € el de 480 GB.

TOSHIBA OCZ Trion 240 GB

Dentro del segmento de los 240 GB recomendamos encarecidamente el OCZ Trion, ya que es el que ofrece mayor fiabilidad, velocidad de escritura/lectura (510 MB/s) a un precio contenido. Podemos encontrarlo en Amazon por unos 64 €, un precio acorde a lo que ofrece.

Crucial MX300

Si lo que necesitas es rendimiento y almacenamiento la mejor opción para nosotros es el Crucial MX300, ya que este alcanza velocidades de lectura de hasta 530 MB/s y velocidades de escritura de hasta 510 MB/s con la ventaja de que estos se encuentran en diversos formatos, desde 275 GB hasta 1 TB, teniendo en cuenta que Crucial pertenece a Micron, lo cual significa calidad y garantía.

Podemos encontrar el Crucial MX300 de 275 GB por 73 €, un precio muy bueno para un SSD de gama alta, además, como ya hemos comentado, esta disponible con diversas capacidades, elije la que necesites.

En conclusión

Como hemos comentado, un SSD no tiene por que ser incompatible con un disco duro tradicional, ya que este tiene sus virtudes y defectos. Con la instalación de un SSD en nuestro equipo no solo vamos a ganar en fluidez, vamos a conseguir que nuestro equipo arranque más rápido y ejecutar aplicaciones, abrir carpetas y archivos con una velocidad notable.

Esta claro que no es oro todo lo que reluce, ya que los SSD, como todo en la vida, tienen inconvenientes, como por ejemplo su almacenamiento limitado y su precio prohibitivo en capacidades altas, además la durabilidad de estos puede ser un problema, por lo que se aconseja que se instale como un complemento a los discos duros tradicionales, en los que almacenaremos nuestros archivos y datos relevantes.

Desde Mejor en PC recomendamos la instalación de un SSD en cualquier equipo, equipos gaming inclusive, en títulos como Dark Souls 3, Skyrim o Fallout 4 podemos conseguir tiempos de carga más rápidos, siendo esto un valor añadido además de la fluidez en nuestro equipo.